Aceite de Caléndula, la flor comestible

Aceite de Caléndula, la flor comestible

El aceite de caléndula, un remedio natural que nos entrega esta flor comestible llena de buenas propiedades para la salud.
Descubre el origen, las características y los beneficios de este aceite esencial con flor de caléndula y cómo puedes obtener y preparar este aceite de forma sencilla y artesanal.

Origen de la caléndula

Si te estás preguntando por esta flor comestible de intenso color amarillo anaranjado,  se sabe que su origen la ubica en la zona del extremo noreste de África, donde se encontraba el antiguo Egipto.

Los egipcios la descubrieron y utilizaron por sus propiedades beneficiosas para la piel y pronto se extendió a otras civilizaciones de la antigüedad como los griegos o romanos y de estos últimos pudiera provenir el nombre de esta flor para comer.

El nombre de Caléndula, pudo nacer del término del Latín kalendæ, que es como nombraban los romanos al primer día del mes y también al calendario.

Más tarde, en plena Edad Media y durante las cruzadas esta flor comestible de propiedades medicinales llegó a Europa y se empezó su cultivo y cuidado en monasterios y conventos religiosos.
La llegada de los exploradores del nuevo continente, permitió que se trajeran semillas de esta flor comestible a Europa de forma masiva, ya que la civilización mexica (Aztecas) la consumían de forma habitual por sus propiedades terapéuticas.

Origen del aceite esencial de flores

Las flores de esta planta, también conocida común mente como botón de oro y mercadela, sirvieron a los egipcios para extraer sus aceites esenciales, como ya hacían con otras plantas aromáticas hace 5000 años, y que utilizaban con fines medicinales, para sus ritos culturales y también para embalsamar a los difuntos.

La cultura asiática, también les daba uso medicinal a las hierbas, plantas y flores. 

Los griegos también fueron una cultura que añadió las plantas aromáticas a su alimentación, a los ritos religiosos y como uso medicinal, incluso Hipócrates, una de las figuras más destacadas de la historia de la medicina, trataba a sus pacientes con masajes y baños en aceites esenciales.

Actualmente con los avances en ciencia y medicina, ya se confirman los beneficios saludables del aceite de caléndula y las características terapéuticas de esta flor comestible.

Además, el aceite solo se puede hacer con las flores, ya que las demás partes de la planta no tienen las mismas propiedades.

El aceite de caléndula es considerado una infusión natural ya que se utilizan sustancias oleosas para obtener sus mejores propiedades y esta infusión puede realizarse con las flores frescas o secas y aquí conocerás sus diferencias.

Aceite de flores secas de caléndula

Los aceites que se aconseja utilizar para la infusión de las flores de caléndula son aceites de semillas, que son más equilibrados, finos y delicados, el aceite de girasol, el de almendras o incluso el de oliva.

Con esta base oleosa conseguiremos de forma sencilla una medicina muy antigua, mezclada con las flores secas de la caléndula, que puedes encontrar en herboristerías si no puedes encontrarla fresca.

Como se hace

Para una preparación casera del aceite con flores secas de caléndula, necesitaremos un bote de cristal hermético del tamaño que vayamos a necesitar.

En el caso de que quieras hacer una pequeña cantidad, con medio litro de aceite y un puñado de flores secas será suficiente.

Troceamos las flores secas para que en contacto con el aceite aumente la superficie por la que estarán en contacto todas las esencias y resinas de esta flor.

Al cortar en pequeños trozos esta flor comestible seca, notarás que sus resinas se adhieren a tus manos y que son un excelente remedio natural para la piel.

Vierte en un recipiente adecuado para cocinar, el aceite que hayas escogido, añade las flores, calienta sin que llegue a hervir, apaga el fuego y removiendo unos minutos ya lo tienes listo para dejar reposar 24h y que desprenda todas sus esencias en el aceite.

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Aceite de caléndula con flores frescas

Una zona donde el río Nilo cruza el desierto del Sahara de sur a norte y termina en el Mediterráneo.

Las flores recién recolectadas y en plena floración, nos entregan todas sus propiedades frescas y en el caso del aceite de flor de caléndula fresca nos beneficiamos de la potencia de sus ácidos vegetales aromáticos, su aceite volátil, los flavonoides, el alfa-cadinol y su resina.

Como se hace

En el caso de preparar un aceite de caléndula con flores frescas, el procedimiento será similar al anterior pero con la diferencia de que vamos a extraer mucha más esencia de la flor y con la frescura de sus ingredientes naturales intactos.

En este caso y con las flores de caléndula frescas el proceso de realizarlo también nos llevará más tiempo, y el aceite se obtiene en un proceso natural, pero que nos llevará más de 72 horas. 

Las flores las lavamos previamente con delicadeza, cubriéndolas en un cuenco con agua fría y luego las dejaremos escurrir y secar sobre un paño o papel limpio.

Pon las flores de caléndula en el recipiente para el fuego, le añades el tipo de aceite que hayas escogido y pondremos a cocinar la mezcla a fuego alto hasta el punto justo que llegue a hervir el aceite e inmediatamente lo retiramos del fuego.

Lo dejaremos reposar por 24h y repetiremos la operación hasta 3 veces cada 24h en los siguientes días.

Una vez la mezcla vuelva a temperatura ambiente, retira y pasa por el colador todas las flores, para quedarte solo el aceite limpio en el bote hermético, ahora si, listo para su uso.

Enlaces de interés

Cómo hacer aceite de caléndula

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